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abril 15, 2024

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Construcción, Arquitectura y Diseño

El PIB de edificaciones se contrajo 5% en el tercer trimestre del 2023

Según los datos divulgados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) hoy, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional experimentó una disminución moderada del 0.3% en el tercer trimestre del año. No obstante, el rendimiento económico resultó inferior a las previsiones de los analistas.

“La construcción fue el sector que presentó la caída más importante, con un decrecimiento del 8 % frente al tercer trimestre del 2022, que se explica por las contracciones del 5 % en edificaciones y del 15 % en obras civiles”,

señala Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).

El caso puntual de la contracción del 5 % en el PIB de edificaciones se explica por el componente de la producción residencial, que disminuyó 7,7% en el periodo analizado.

Los resultados del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre se alinean con las tendencias de los principales indicadores del sector. Según Coordenada Urbana, durante el 2023, se dejaron de comercializar 97,000 viviendas nuevas en Colombia, siendo 77,000 de interés social (VIS). Entre enero y octubre de 2023, las ventas de viviendas disminuyeron un 45.7%, afectando los inicios de obra que se contrajeron en un 27%, lo cual impacta en el último resultado del PIB de edificaciones.

Estas cifras generan preocupación y subrayan la necesidad de implementar una estrategia contracíclica efectiva para concretar las promesas gubernamentales de 2023. Reducir la incertidumbre, especialmente con medidas que buscan aumentar el impuesto predial, y recuperar la confianza de compradores y empresarios son pasos esenciales para reactivar el crecimiento económico a corto plazo.

Mi Casa Ya: un instrumento ideal de reactivación y transformación social

Por otra parte, el Departamento Nacional de Planeación publicó los resultados de la Evaluación de Impacto del Programa Mi Casa Ya (MCY), elaborada por la Universidad de los Andes y el Centro Nacional de Consultoría. El programa de manera contundente demostró tener una incidencia en varias dimensiones de la calidad de los beneficiarios.

El programa no solo confirmó impactos notables, como la disminución en la probabilidad de incurrir en déficit cuantitativo de vivienda, sino que también posibilitó que los hogares beneficiarios destinaran una menor proporción de sus ingresos, con una reducción del 9% en el pago de la cuota del crédito hipotecario en comparación con hogares no beneficiarios que aún pagaban arriendo. Esta disminución fue más pronunciada en hogares de bajos ingresos. Además, las familias que recibieron los subsidios de MCY experimentaron un acceso a entornos más seguros, mejores niveles de participación comunitaria y una mayor probabilidad de empleo, entre otros aspectos.

A los impactos sociales positivos se sumaron efectos económicos, como el aumento en la oferta de vivienda de interés social (VIS). Mientras que en 2015 se lanzaron 90,000 VIS, en 2022 los lanzamientos superaron las 176,000 unidades en este segmento.

En otras palabras, en seis años se duplicaron los lanzamientos de vivienda de interés social debido a la convergencia de factores clave, como la mayor inversión en Mi Casa Ya, que se intensificó al incluirse como un programa central en el proceso de reactivación postpandemia, tasas de interés favorables para la compra de vivienda y cambios en los límites de precios VIS en grandes áreas urbanas.

Aporte al crecimiento

Al analizar el crecimiento típico que experimentaba la generación de viviendas de interés social (VIS) antes de la implementación del programa, y al cuantificar el impacto del aumento del límite en las áreas urbanas más grandes, se observa que Mi Casa Ya explicaría el 40 % de la generación potencial de VIS. Si se hubiera mantenido el crecimiento previo, habrían sido lanzadas unas 215,000 unidades en 2023. Además, se nota que los lanzamientos se aceleraron entre 2020 y 2022, años en los cuales más del 60 % de las viviendas cerraron financieramente con Mi Casa Ya, representando un impulso significativo.

Este impulso en los lanzamientos de vivienda llevó a que los inicios de obra de VIS superaran las 100,000 unidades a principios de 2021, continuando un crecimiento que alcanzó las 140,000 anuales a mediados de 2022. En estos años, el valor agregado de las edificaciones creció por encima del promedio económico, convirtiéndose en un sector clave para el crecimiento. Es importante destacar que la construcción de cada vivienda genera dos empleos directos y cuatro indirectos, mientras que el sector edificador impulsa el 54 % del aparato productivo a través del consumo intermedio en la industria y los servicios, según el Conpes 4114.

Los desafíos del 2023

El año 2023 presenta desafíos económicos, con proyecciones del Banco de la República que indican un crecimiento cercano al 1 % y una inflación que, aunque disminuirá, se mantendrá por encima del rango meta. El panorama macroeconómico a mediano plazo sugiere una desaceleración que afectará el empleo y otros indicadores sociales.

En este contexto, Mi Casa Ya puede desempeñar un papel crucial como instrumento para reactivar la economía y consolidarse como una herramienta de transformación social. Es esencial mantener la profundidad y el volumen de subsidios entregados en años recientes para posibilitar la construcción de alrededor de 200,000 viviendas de interés social al año. Alcanzar estos niveles podría impulsar los inicios de obra, estimular el crecimiento económico, generar empleo y mejorar las condiciones de vivienda para los hogares colombianos.

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