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abril 15, 2024

ConstruClub

Construcción, Arquitectura y Diseño

Construcción incluyente: diseñando espacios para todos 

Por: Daniela Bonilla 

Las construcciones incluyentes son proyectos y edificaciones que están pensadas para que las personas en condición de discapacidad tengan acceso a los servicios que esta pueda ofrecer, a través de distintos elementos que faciliten el ingreso y tránsito de todas las personas en dicha construcción. 

Este tipo de proyectos deben cumplir con los estándares de accesibilidad, que posibiliten a cualquier persona, individuo o usuario con o sin condición de movilidad o percepción sensorial, pueda comprender, movilizarse, relacionarse y participar e integrarse libremente en cualquier entorno”, según explica Gilda Marina Toro Prada, directora del Laboratorio de Diseño, Creación E Innovación Para La Inclusión de la Universidad La Salle.  

Dichos elementos pueden ser rampas y su debido pasamano o baranda de doble altura, apoyos audiovisuales, superficies texturizadas, espacios a doble altura, mobiliario que puedan usar tanto las personas en condición de discapacidad como los acompañantes o ayudante. Y/o elementos tecnológicos para facilitar la operación de los diferentes objetos del espacio, como cortinas automatizadas, iluminación con encendido y apagado por medio de comandos de voz, entre otros. 

La importancia de estos proyectos

Según el último censo del DANE, actualmente en Colombia existen más de 3.500.000 personas con discapacidad. Este tipo de construcciones hacen que todas estas personas, sus familias, cuidadores y asistentes, puedan llevar una vida más digna, reduciendo el asistencialismo y la dependencia para la realización de actividades básicas como bañarse, cocinar, recrearse, trabajar o incluso descansar.  

A su vez esto permite que todas las personas puedan participar de la vida en colectiva sin barreras, dando una garantía de derechos de manera equitativa, “lo que provoca que estas personas se sientan útiles y aceptadas en la sociedad, ya que estos espacios les dan la oportunidad de interactuar por sí mismos”,

afirma Nicolás Izquierdo, Gerente General de Dispar, Diseño y Construcción. 

Y en Colombia ¿Cómo vamos? 

Colombia cuenta actualmente con leyes; decretos; acuerdos; mandatos; guías y manuales, que propician la garantía de derechos de las personas con discapacidad, para la integración e inclusión en diversos procesos.  

En cuando al ejercicio técnico de la construcción, esto se materializa en la apropiación de las Nomas Técnicas Colombianas lideradas por el comité 27 en Icontec, cuyo propósito es la normalización de lineamientos técnicos en accesibilidad al medio físico. La principal norma técnica que debe ser consultada por todos es la NTC 6047, que se refiere a todo el espacio físico principalmente en aquellos destinados a la atención al ciudadano. Además, existen alrededor de 45 normas técnicas de accesibilidad  

Sin embargo, Según el DANE, actualmente el 30% de Colombia aún no cuenta con condiciones óptimas para la libre movilidad de las personas con discapacidades, pues a pesar de que existen las diferentes normativas, el presupuesto y los avances tecnológicos hacen que las construcciones no cuenten con todos los apoyos necesarios. 

Esto deja en evidencia que, en primera instancia, se deben fortalecer los entes reguladores como veedores de estos procesos, así como también, articular las normas para que se cumplan las leyes que están estipuladas (como la en la ley estatutaria 1618 y la ley 1346), en las cuales se hace un énfasis en los derechos de las personas con discapacidad, tomando como referencia acuerdos a nivel mundial 

Puntos clave al momento de desarrollar este tipo de construcciones

Daniel Castro, Gerente de Operaciones y Proyectos de Urbanistika, brinda los siguientes consejos para tener en cuenta al momento de realizar este tipo de proyectos: 

  1. La construcción incluyente no es un sobrecosto para el constructor, es un cambio de mentalidad para garantizar los mismos derechos a todas las personas. 
  1. La construcción incluyente no debe entenderse como un deterioro a los inmuebles. Una vez se aplican todas las normas se pueden hacer cosas muy agradables en cuanto a diseño y acabados que por el contrario le pueden dar más prestigio a un edificio.  
  1. Es importante conocer de primera mano las normas y requerimientos que aplican para cada tipo de uso y que entidades van a pedir cuentas. Además, esto va a ayudar a que tanto las dimensiones tanto de las rampas, como de los accesos sean adecuados. 
  1. Contactar consultores con experiencia siempre será la mejor opción antes de iniciar un proyecto. Es importante cumplir con las normas así de pronto en el momento de la expedición estas se hayan pasado por alto por cualquier razón, pues los entes de control hacen revisiones periódicas y pueden sancionar si encuentran inconsistencias con la exigencia. 
  1. Todos los que participen en construcciones como contratistas, deben velar porque los proyectos se realicen de manera correcta, ya que la idoneidad es responsabilidad de todos, no solo del dueño del proyecto; y esto claramente puede traer consecuencias legales. 
  1. El juego de texturas y colores ayudan a que los espacios sean más vivos y las personas identifiquen recorridos o lugares por su tacto. 
  1. Comprender que un espacio incluyente no solo se constituye desde los aspectos técnicos normativos tales como: alturas, materialidad, pendientes, dispositivos de comunicación, etc., sino que también se implementan protocolos necesarios de atención al usuario y las políticas integrales. 
  1. Existe educación formal sobre el tema de accesibilidad. Cualquier profesional de la construcción podría complementar sus competencias con un curso referente al tema. 

“Un proyecto es incluyente cuando responde a las necesidades de todas las personas, promoviendo espacios que garanticen la equidad, el respeto, el uso y goce pleno de derechos. Por lo tanto, es indispensable que desde el diseño, planeación y ejecución de los proyectos se tenga en cuenta la diversidad humana y todo lo que esto implica en infraestructura con el manejo espacial, la comunicación y percepción dentro del mismo; a través de herramientas como señalización; señalética; uso de luz y contraste; flexibilidad;  medidas y proporciones adecuadas, propiciando la autonomía de los usuarios en el uso del espacio y por lo tanto la dignificación del ser”,

Concluye Gilda Toro. 
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