En el sector de la construcción, uno de los mayores retos a nivel global es la falta de equidad de género en la fuerza laboral. Este fenómeno, denominado comúnmente como el “problema de la tubería” o “pipeline problem”, se refiere a la escasa representación de mujeres en todas las etapas de la carrera profesional, que genera una continua reducción de talento femenino a medida que se avanza en la jerarquía organizacional. Este artículo analiza cómo las empresas del sector constructor pueden implementar estrategias prácticas para abordar esta problemática y promover un entorno inclusivo que cierre la brecha de género.