En ingeniería no basta con que una cubierta “no se moje”: debe responder, durar y sostener el rendimiento técnico de toda la edificación. Hoy, los sistemas de canales, bajantes y bases de techo ya no son un accesorio; son parte esencial del diseño estructural, del comportamiento térmico, de la eficiencia hidráulica y, sobre todo, de la longevidad del proyecto.