Colombia vuelve a mirar hacia sus embalses. El fortalecimiento de El Niño durante el segundo semestre de 2026 plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema eléctrico para responder ante una posible disminución de las lluvias y una mayor presión sobre la generación hidroeléctrica.
El IDEAM informó el 13 de agosto de 2026 que existe una probabilidad del 69 % de que el fenómeno alcance una intensidad “muy fuerte” durante el trimestre octubre-diciembre. La entidad también indicó que las condiciones podrían mantenerse hasta el primer trimestre de 2027. Se trata de un pronóstico probabilístico que exige seguimiento permanente, no de una consecuencia energética inevitable. Consultar reporte del IDEAM.
La preocupación tiene una razón estructural: la generación hidráulica continúa ocupando el primer lugar dentro de la matriz eléctrica nacional. De acuerdo con la información actualizada por la UPME en agosto de 2026, esta fuente representa aproximadamente el 53,86 % de la capacidad instalada considerada por la entidad.
Cuando disminuyen las precipitaciones durante periodos prolongados, los aportes hídricos y los niveles de los embalses pueden verse afectados. Esto no significa que El Niño produzca automáticamente un déficit de energía, pero sí aumenta la necesidad de gestionar cuidadosamente los recursos disponibles y contar con fuentes complementarias.
¿La generación distribuida puede ayudar durante El Niño?
La generación distribuida consiste en producir electricidad en instalaciones relativamente pequeñas y próximas a los lugares donde se consume. Una granja solar conectada al Sistema de Distribución Local puede inyectar energía directamente a la red regional y disminuir, durante las horas de sol, la demanda atendida por otras fuentes.
Para Acema Ingeniería, empresa colombiana especializada en proyectos eléctricos y fotovoltaicos, el aumento de la radiación solar que puede presentarse en algunas regiones durante El Niño representa una oportunidad para aprovechar mejor estos sistemas.
“Durante el evento de El Niño, el aumento en la radiación solar puede incrementar la generación de energía a partir de sistemas fotovoltaicos distribuidos, representando una alternativa para compensar, en alguna medida, la reducción en la generación hidroeléctrica”, explicó la compañía.
La precisión es importante: compensar parcialmente no equivale a reemplazar.
La energía solar es variable, depende de las condiciones meteorológicas y deja de producir durante la noche. Por eso debe integrarse con generación hidráulica, térmica, eólica, sistemas de almacenamiento, redes modernas y mecanismos de gestión de la demanda.
La propia planeación de la UPME muestra que reemplazar capacidad hidroeléctrica requiere una cantidad considerablemente mayor de capacidad solar debido a sus diferentes factores de disponibilidad. La generación distribuida debe entenderse, entonces, como una pieza de diversificación y resiliencia, no como una solución aislada. Consultar información de la UPME.
¿Cuánta energía puede producir una planta solar de 1 MW?
Según las estimaciones suministradas por Acema Ingeniería, un sistema fotovoltaico con una capacidad nominal cercana a 1 MW puede contar con aproximadamente 2.000 módulos y una potencia pico superior a 1,2 MW.
Bajo condiciones favorables, una instalación de estas características podría generar alrededor de 180 MWh mensuales. Este resultado no es idéntico en todos los proyectos: depende de la radiación de la zona, orientación e inclinación de los módulos, temperatura, pérdidas eléctricas, mantenimiento y disponibilidad de la red.
La empresa estima que esa producción podría equivaler al consumo diurno de entre 400 y 600 hogares y beneficiar indirectamente a cerca de 2.000 personas. La equivalencia debe entenderse como una referencia aproximada y no como un abastecimiento continuo durante las 24 horas.
¿Colombia está incorporando más proyectos solares?
Sí. XM informó que durante el primer trimestre de 2026 entraron en operación comercial 55 proyectos de generación, de los cuales 52 correspondieron a generación distribuida. Este movimiento evidencia que el modelo está dejando de ser una posibilidad teórica para convertirse en parte creciente del sistema eléctrico colombiano.
Durante 2025 también ingresaron 333,87 MW de nueva capacidad solar fotovoltaica, dentro de los 380,26 MW incorporados al sistema ese año, según el operador del mercado eléctrico.
¿Cuál es la verdadera oportunidad?
La generación distribuida no evitará por sí sola los efectos de un fenómeno climático extremo. Su aporte consiste en reducir la concentración de riesgos, llevar generación a puntos cercanos al consumo y sumar energía renovable durante las horas de mayor radiación.
Frente a un El Niño potencialmente muy fuerte, Colombia necesita algo más sólido que una única tecnología: requiere una matriz diversificada, redes preparadas, almacenamiento, eficiencia energética y proyectos capaces de entrar en operación oportunamente.
El sol no reemplazará el agua. Pero puede evitar que toda la presión siga cayendo sobre ella.