El suministro de agua es un derecho fundamental que incide en la calidad de vida de las personas. Su escasez puede dar lugar a problemas como la desnutrición, enfermedades prevenibles, que afectan principalmente a los niños, y dificulta la práctica de una higiene adecuada. En Colombia, todavía existen desafíos significativos para garantizar el acceso a agua potable y servicios sanitarios, especialmente en las comunidades rurales de difícil acceso.