La selección y correcta instalación de los pisos sigue siendo uno de los puntos más sensibles en cualquier proyecto arquitectónico. Un error de diseño, mala especificación técnica, inadecuada preparación del soporte o uso incorrecto de adhesivos puede desencadenar fisuras, levantamientos, fallas de adherencia, reclamos posventa… y, al final, un golpe directo a la reputación del arquitecto y a la rentabilidad del proyecto.