Antes de fundir una zapata, levantar un muro o diseñar una vía, es fundamental saber qué tipo de suelo hay en el terreno. Para ello existen dos métodos ampliamente utilizados en Colombia y el mundo: el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (SUCS) y el sistema de la Asociación Americana de Carreteras Estatales y Transportes (AASHTO).