Durante años, la economía circular fue tratada en Colombia como un concepto aspiracional, más cercano a presentaciones institucionales que a decisiones reales de negocio. Eso cambió.
Los resultados que presentó Visión Circular ANDI, el colectivo empresarial más grande del país en esta materia, confirman que la circularidad dejó de ser un “nice to have” y pasó a convertirse en infraestructura productiva, cumplimiento regulatorio y ventaja competitiva.
Para la industria de la construcción —uno de los mayores generadores de residuos, consumidor de materiales y responsable indirecto de envases y empaques— estas cifras no son decorativas. Son señales de mercado.
Visión Circular ANDI: qué es y por qué le importa al sector constructor
Visión Circular ANDI no es una ONG ni un programa de voluntariado. Es una plataforma empresarial de cumplimiento, creada para que las compañías respondan de manera colectiva a la responsabilidad extendida del productor (REP) en envases y empaques, exigida por la regulación colombiana.
En términos simples:
- Ayuda a las empresas a cumplir la norma
- Reduce riesgos regulatorios y sancionatorios
- Construye capacidad real de reciclaje, transformación y reincorporación de materiales
Para empresas constructoras, fabricantes de materiales, ferreterías, promotores inmobiliarios y proveedores industriales, esto impacta directamente en:
- Compras
- Licitaciones
- Reputación
- Costos futuros
- Acceso a mercados
2025: cifras que cambian la conversación
Los resultados de 2025 marcan un punto de quiebre en la conversación sobre economía circular en Colombia.
60.000 toneladas reincorporadas a la cadena productiva
Durante 2025, Visión Circular ANDI gestionó la incorporación de más de 60.000 toneladas de envases y empaques a la cadena productiva.
Este dato es clave por tres razones:
- Se adelantó un año completo el cumplimiento de metas regulatorias
- Demuestra que el sector privado puede moverse más rápido que la norma
- Crea capacidad instalada que beneficia a toda la industria
Para la construcción, esto significa más oferta de materiales reciclados, mejores estándares y una cadena que empieza a cerrar ciclos de verdad.

Impacto territorial: circularidad que se ve en el suelo
Uno de los errores comunes es pensar la circularidad solo desde plantas industriales. En 2025, Visión Circular ANDI mostró que el impacto también es territorial y operativo.
En zonas marino-costeras como:
- Cartagena
- Buenaventura
- Puerto Colombia
Se evitó que más de 1.000 toneladas de residuos llegaran a ecosistemas estratégicos como manglares, bahías y ciénagas.
Esto tiene implicaciones directas para:
- Proyectos de infraestructura
- Desarrollo urbano costero
- Licencias ambientales
- Relación con comunidades
Y no es solo ambiental: más de 300 recicladores de oficio mejoraron sus condiciones socioeconómicas, un factor cada vez más relevante en proyectos con componente social y ESG.
Innovación: cuando la circularidad deja de ser manual
Uno de los grandes cuellos de botella históricos del reciclaje en Colombia ha sido la tecnología. En 2025, Visión Circular ANDI avanzó con hechos:
- 8 nuevos proyectos de innovación
- Enfoque en biomateriales
- Nuevos procesos para aumentar capacidad de transformación
- Tecnologías avanzadas de clasificación
Resultados concretos
- +4.000 toneladas de capacidad de aprovechamiento
- 26 prototipos entre materiales y equipos
- 14 nuevos empleos
- Retorno de 0,7 millones de pesos por cada millón invertido
Para el sector constructor, esto se traduce en:
- Mejores materias primas recicladas
- Menor variabilidad en calidad
- Mayor confiabilidad técnica

La voz de la dirección: mensaje claro al mercado
“El 2025 demostró que cuando todos los eslabones de la cadena trabajan juntos, el impacto se multiplica. En 2026 seguiremos avanzando hacia las metas que tiene Colombia en materia de circularidad”.
La frase de Mónica Villegas, directora de Visión Circular ANDI, no es retórica. Resume un aprendizaje clave: la circularidad no se logra por actores aislados, sino por coordinación industrial.
El reto 2030: triplicar el aprovechamiento (y por qué la construcción es clave)
Aunque los avances son históricos, el reto es mayúsculo. Colombia debe triplicar, de aquí a 2030, la cantidad de residuos de envases y empaques aprovechados, con énfasis en plásticos.
Aquí la industria de la construcción juega un papel estratégico:
- Consume grandes volúmenes de materiales
- Define especificaciones técnicas
- Influye en proveedores y marcas
- Impacta el diseño de empaques y logística
Visión Circular ANDI en 2026: los tres ejes que deben mirar los empresarios
1. Cumplimiento normativo y trazabilidad (esto ya no es opcional)
Las metas incrementales, especialmente en plásticos, vienen acompañadas de:
- Esquemas de ecoetiquetado
- Lineamientos regulatorios más exigentes
- Mayor fiscalización
Para constructoras y proveedores, esto implica:
- Exigir trazabilidad a sus cadenas de suministro
- Revisar especificaciones de compra
- Anticipar ajustes contractuales
El que espere a que la norma lo alcance, va tarde.
2. Inclusión social y empleos verdes: impacto que pesa en licencias y reputación
En 2026 se desarrollarán proyectos en:
- Valle del Cauca
- Bolívar
- Región Caribe
Con foco en:
- Formalización
- Seguridad laboral
- Reconversión productiva
Esto empieza a pesar cada vez más en:
- Licencias sociales
- Relación con autoridades
- Evaluaciones ESG
- Acceso a financiamiento
3. Tecnologías que cierran ciclos (y bajan costos a mediano plazo)
El programa escalará soluciones para:
- Plásticos complejos
- Nuevos materiales circulares
- Automatización de clasificación
Para el sector constructor, esto abre oportunidades en:
- Materiales alternativos
- Reducción de dependencia de insumos vírgenes
- Estabilidad de precios en ciclos volátiles
¿Qué significa todo esto para la industria de la construcción?
Para constructoras
- Circularidad = gestión de riesgo
- Mejores relaciones con autoridades
- Ventaja en licitaciones públicas y privadas
Para fabricantes de materiales
- Innovar deja de ser opcional
- La trazabilidad se vuelve requisito
- El estándar técnico sube
Para ferreterías y distribuidores
- Nuevas categorías de producto
- Mayor presión por información técnica
- Consumidores más exigentes
Para promotores inmobiliarios
- Proyectos con mejor narrativa de sostenibilidad
- Menor fricción regulatoria
- Mejor percepción del mercado
Lectura final: la circularidad ya no es discurso, es infraestructura
Lo que mostró Visión Circular ANDI en 2025 y proyecta para 2026 deja un mensaje claro al sector:
La economía circular ya no es un tema ambiental.
Es un tema de competitividad industrial, cumplimiento normativo y viabilidad de largo plazo.
Para la industria de la construcción, ignorar esta agenda no es neutral: es perder terreno.


